sueños
estoy en la selva de Perú riéndome con alguien y jugando como si fuésemos niños, estoy completamente empapada saltando en charcos de lluvia, algo empieza a perseguirme y yo sólo corro, miro atrás de vez en cuando, no hay nada pero siento miedo y sigo corriendo. llego a un barranco que lleva al mar, estoy al borde, dudo si tirarme o no, lo hago, veo una ballena gigantesca en el mar, trato de no moverme, no siento miedo, me acerco, me hundo para verla, soy del tamaño de un grano de mostaza, ella es del tamaño del mar, empiezo a nadar a su lado, empezamos a nadar juntas como nado sincronizado, nunca he sentido tanta paz, dejo de escuchar ruido en mi cabeza, me transporto en pensamiento a mi hogar en un lugar que no conozco, aún así todo es tan familiar, entro y le cuento a alguien que asumo que es cercano a mí la paz que siento y como todo se siente. despierto, siento la misma paz que en el sueño. / finales 2018
viajé a Suecia, salimos a un bar, me presenta a algunos amigos, hablamos y bebemos, regresamos a su lugar, estoy un poco borracha, nos echamos en la cama, le abrazo y me quedo dormida. / inicios 2019
estaba caminando por las calles de Lima, huyendo de algo con mi mamá y mi hermano pequeño, un perro de pelaje amarillo con mostaza empieza a seguirme, se parece a los galgos pero cambia su apariencia de vez en cuando a un labrador, acaricio al perro y tengo la sensación de que puedo montarlo, empiezo a sentir y verlo como un caballo, lo empiezo a montar mientras vamos por el camino, aparecemos en una cascada que pareciese que hubiese tomado lugar en la Costa Verde, mi mamá nos dice que nos montemos en el perro-caballo, va galoparlo y quiere hacer un salto para llegar al inicio de la cascada, todos tenemos miedo, pasa dos veces en diferentes formas y en otros lugares lo del salto, aparecemos en un micro, el perro-caballo esta a mi lado, me preguntó qué haré con él pero se pierde, lo busco en todo el bus y le preguntó a todos si lo han visto, nadie lo ha visto, no puedo encontrarlo. / marzo, 2019